Cuando el verdadero resultado no fue el plan estratégico, sino la forma de construirlo
Agaleus afrontaba la elaboración de su nuevo plan estratégico en un momento clave para el grupo. Más allá de definir prioridades para los próximos años, quería aprovechar la oportunidad para involucrar a las personas clave de la organización y avanzar hacia una forma de trabajar más participativa y colaborativa.
El reto
El Grupo Agaleus, formado por cinco sociedades mercantiles, había desarrollado distintos planes estratégicos a lo largo de su trayectoria.
Sin embargo, los cambios vividos en los últimos años y los retos futuros hacían necesario abordar este nuevo ciclo de una manera diferente.
El objetivo no era únicamente definir una hoja de ruta clara para los próximos años. También querían generar alineamiento entre las personas con responsabilidad dentro del grupo, favorecer una mayor implicación en la ejecución del plan y seguir avanzando hacia una cultura donde las decisiones importantes se construyeran de forma más compartida.
Acciones
Diseñamos y facilitamos un proceso participativo de reflexión estratégica que incluyó:
- Creación de un equipo motor encargado de impulsar y aterrizar el proceso
- Tres sesiones de trabajo con todas las personas responsables de la organización
- Siete reuniones de equipo motor para transformar las aportaciones en propuestas concretas
- Diagnóstico compartido sobre la situación actual y los desafíos de futuro
- Revisión de misión, visión y valores
- Definición colaborativa de los principales retos estratégicos y líneas de acción prioritarias
- Contraste de propuestas entre distintos niveles y áreas de la organización para enriquecer la reflexión y generar compromiso
- Diseño de una representación visual del plan para facilitar su comprensión y despliegue
Aportación de Manahmana
Más allá de facilitar sesiones, nuestro papel fue diseñar un proceso que permitiera combinar reflexión estratégica, participación y construcción de compromiso.
Ayudamos a crear espacios donde personas con responsabilidades y perspectivas diferentes pudieran pensar juntas sobre el futuro del grupo, generando conversaciones que habitualmente no tienen lugar en el día a día.
Aportamos estructura y metodología para convertir las ideas y preocupaciones compartidas en una hoja de ruta clara, manteniendo al mismo tiempo un alto nivel de participación e implicación.
Además, acompañamos al grupo en un aprendizaje que iba más allá de la estrategia: descubrir el valor de construir juntos las decisiones importantes de la organización.
Resultados
- Plan estratégico 2026-2029 construido de forma participativa
- 25 personas con responsabilidad implicadas activamente en el proceso
- Alineamiento entre las cinco sociedades que componen el grupo
- Priorización compartida de los principales retos estratégicos y líneas de acción
- Mayor comprensión y compromiso con la ejecución de la estrategia
- Refuerzo de las relaciones y la colaboración entre las personas participantes
- Consolidación de una forma de trabajo más participativa y colaborativa
- Apertura de nuevas líneas de trabajo para seguir fortaleciendo la participación y la cultura organizativa
El impacto del proceso fue más allá de la elaboración del plan estratégico. La experiencia generó una valoración muy positiva por parte de las personas participantes y abrió la puerta a seguir incorporando dinámicas participativas en futuros proyectos y procesos de la organización.